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De todos los artículos “ingleses” post Wembley nos quedamos con el de Sid Lowe en Sports Illustrated.

A couple of days after the Champions League final, while the repeats were still running, the game every bit as brilliant as it had been live, an old episode of Family Fortunes was being broadcast over on another channel. For those unfamiliar with the program, Family Fortunes was the British quiz show in which families wearing extremely garish shirts and gigantic shoulder pads compete for the chance to win £5,000 ($8000) and a car — and, more importantly, the opportunity to give the stupidest answer ever and thus be immortalized on a highlights reel and put up somewhere on the web.
A survey is carried out among 100 members of the British public, who provide the answers to questions which are then put to the contestants. So, they might ask: “name a sport you play with a ball,” to which the answers will probably be football, tennis, cricket, etc. The guests will have to guess what the answers are. The number of people who said each answer in the survey is the number of points you get for getting it right and every point is a pound. Simple. And that’s just the contestants such as the man who, rather than saying “swan,” responded to the question “name a bird with a long neck” by blurting out: “Naomi Campbell.” Continuar leyendo »

Francesc Aguilar reflexiona en Mundo Deportivo sobre el circulo virtuoso Ajax-Barça.

Antes de que la roja ganara el Mundial de Sudáfrica, Bert van Marwijk, seleccionador holandés, sorprendió a todo el mundo al afirmar que el círculo virtuoso de la relación fútbol holandés y Barça se cerraba en Johannesburgo. Que la roja, con mayoría de jugadores blaugrana, era la confirmación de que la semilla del fútbol llegada del Ajax con Michels y Cruyff había fructificado y de qué manera. Ahora, es Frank de Boer quien reconoce que se ha inspirado en Pep Guardiola y que su Ajax quiere jugar como el Barça actual. Es la confirmación de lo acertado que estuvo Van Marwijk en su teoría. La corriente que llegó en los 70 de Amsterdam ha vuelto ahora mejorada desde Barcelona a Holanda. Ese es un reconocimiento que no tiene precio. Es la confirmación de que la filosofía Barça crea escuela

La Pulga se enfurruña muy de vez en cuando y se porta como un niño. Los suyos han sido hasta ahora arrebatos infantiles y, como tales, tampoco merecen respuestas propias para los futbolistas convencionales. No se le ocurrió pedir perdón por el balonazo de Chamartín en el partido de Liga porque ni siquiera se disculpa cuando se equivoca en el Barcelona. Messi no hablaba en el recreo ni ahora habla en el campo y, sin embargo, siempre hubo cola para poder jugar en su equipo.

El año pasado no se presentó al entrenamiento después del partido contra el Sevilla. El entrenador le había dejado en el banquillo para que descansara y el equipo dio buena cuenta del rival en el Camp Nou: 4-0. Nadie reparó en el mosqueo de Messi. Pensaban en el club que se había resfriado o que le había ocurrido un imprevisto cuando al día siguiente no pasó por el estadio. Ocurrió que se había molestado por su suplencia y hubo que aguardar a la mañana siguiente para saber que el cabreo se le fue de la misma manera que le vino, sin saber por qué, como ocurre casi siempre, acostumbrados como están todos a los chispazos de La Pulga. Continuar leyendo »

Llevo estos días pensado mucho en Karanka y en como está hipotecando su futuro. José Miguélez desarrolla la idea en Sportyou. Coincido en todo.

Se ha instalado alrededor de Karanka, que ha cedido su voz a los mensajes incendiarios de Mourinho, cierto aire de compasión y solidaridad, de comprensión y justificación, de permanente disculpa. Lo que hace va en el sueldo, viene a propagar en su defensa esa corriente que pretende limpiar de responsabilidad a quien siempre pasó por un buen tipo.
Es evidente que Karanka obedece, que el ruido de sus palabras viene teledirigido por quien se esconde tras su espalda, pero el central ha llevado demasiado lejos esa sumisión que no viene contemplada en su contrato. Especialmente, desde que los periodistas le dejaron plantado ante la reiteración de lo que consideran una burla, que le den ayudante por entrenador en las conferencias de prensa. Karanka ya no se limita a pasar el trago y sortear el marrón de hacer las veces de Mou con respuestas evasivas o conciliadoras. Desde el día del plantón, el otrora defensa central pone especial énfasis a la hora de firmar personalmente el discurso de su jefe. Y hasta saca pecho por ello.
Está en su derecho Karanka a comportarse como quiera. Y mejor si está convencido de lo que hace y dice. Porque deberá cargar con su actuación durante lo que dure su carrera en los banquillos. Lo que no podrà ya es reivindicar esa imaginaria inocencia que pretenden adjudicarle los que tanto le quieren. No hay desesperación personal a la vista que justifique el sonrojante papel aceptado. Karanka es el dueño de su conducta. Y para bien o para mal, estos días le dejan marcado. Cuando acabe la era Mourinho, no le valdrá desmarcarse.

Cruyff des de su poltrona de El Periódico intenta hurgar en el madridismo de siempre -Valdano y Butragueño- y da a Florentino por principal responsable de la situación institucional del Madrid. De paso, se acuerda de Rossell. Demasiado poco se ha hablado de la actitud de Sandro en todo esto. Tenemos un presidente que llega siempre tarde y mal. Siempre con ventaja, siempre con miedo. En fin,un cobarde.

Mourinho solo hace su trabajo tal como entiende el fútbol. El responsable de permitir que el portugués dilapide la historia del Madrid es Florentino. Solo él.

No sé el porqué de tanto revuelo. De tanta sorpresa. De tanto llevarse las manos a la cabeza por la rueda de prensa pospartido de la Champions de Mourinho. He escuchado que está loco, que es un manipulador. He leído mil adjetivos y mayoritariamente ninguno bueno para definir lo que dijo y cómo lo dijo. Que fue un esperpento, que hizo el ridículo, que perdió toda su credibilidad. Y mientras todos han apuntado y disparado al portugués, yo pienso que si hay que apuntar a alguien de todo lo que ha pasado y de todo lo que tiene que pasar en la casa blanca es a otro.

Mourinho ha hecho su trabajo. A su manera. Como él entiende el fútbol. Pero él solo es el entrenador. Por encima suyo hay alguien que es quien lo decide todo. El presidente es quien manda. El presidente es quien marca la línea del club. El presidente es quien decide qué quiere y cómo quiere que sea su equipo. Y entonces ficha a un técnico. El presidente elige a su general. Al profesional que tiene que llevar a sus jugadores a competir. En el fondo el técnico es la prolongación en el campo de muchos de los valores que el presidente quiere defender. Solo hay un problema: cuando el único valor es la victoria final, cuando entregas todo el poder a tu general con tal de acabar con el enemigo, cuando te olvidas de la historia, de los valores. Entonces cruzas una línea demasiado peligrosa. Continuar leyendo »

Paul Hayward, The Guardian.

The redemptive act in a sometimes craven match was dream-like. Both sides surrendered to its power. Re-examine Lionel Messi‘s second goal against Real Madrid in Wednesday’s Champions League semi-final first leg and you will see José Mourinho’s defenders reduced to helplessness and awe.

On the evidence of the preceding 87 minutes, Messi should have been strong-armed, tripped, jostled or gang-tackled. Instead, when Sergio Busquets placed his sole on the ball and held it for Messi to collect, like a courtier keeping an item safe for a monarch, Real’s Lassana Diarra reacted to the threat by raising his hands, as if to say: “I must not interfere with what is about to happen.”

Messi ran straight, in the direction of the D on the edge of the penalty area, then darted right, which left Raúl Albiol falling backwards, his legs tangled. Then the Pulga Atómica (Atomic Flea) ran behind Marcelo, who was similarly flummoxed, before Sergio Ramos rushed over to try to stop the shot and ended up tumbling comically towards the hoardings. Continuar leyendo »

Las promesas están para incumplirlas, así que volvemos con Mourinho. Ya dedicamos una referencia a los métodos de Mourinho (en este artículo de Martí Perarnau), pero hemos creído interesante referenciar también este otro de Diego Torres en El País. La mejor innovación es casi siempre la mejor evolución de una idea previa. Seirulo ya lo tenía claro, pero Mourinho le ha dado la fe definitiva. Ha creído en la idea de forma casi radical y parece que, de momento, el método le funciona.

Lo primero que llamó la atención a muchos de los jugadores del Madrid cuando comenzaron la pretemporada con José Mourinho, el verano pasado, fue que no hacían sesiones de entrenamiento dedicadas exclusivamente al físico. El preparador, Rui Faria, brazo derecho del técnico, no los puso a hacer carrera continua para ejercitar el corazón y los pulmones, ni les diseñó circuitos para trabajar la potencia, ni rampas para que treparan ni obstáculos para que saltaran. “Solo hacíamos partidos de tres contra tres, de tres contra dos, de cuatro contra tres, de cinco contra cinco…”, recuerda un futbolista; “jugábamos todos los días en un campo que variaba de amplitud, con porterías que aumentaban o disminuían de número o tamaño”.

Hubo jugadores incrédulos. “Vais a llegar muy bien al final de la temporada”, les tranquilizaba Mourinho. Continuar leyendo »

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